#SSDP2018

Del primero de marzo al cinco de marzo celebré mi cumpleaños en Baltimore, Maryland. En el marco de la conferencia anual de Students for a Sensible Drug Policy, donde cientos de estudiantes de Estados Unidos y todo el mundo se reunen para discutir la política de drogas, hablar sobre su trabajo y compartir su experiencia.

Equipo EPSD Latinoamerica

Agradezco profundame a Jake Agliata, Scott Cecil, Betty Aldworth, Stacia Cosner, Lauren Padgett, Elise Szabo, Vilmarie Fraguada y Tyler por organizar una conferencia espectacular, por su hospitalidad y por llevar este movimiento tan lejos.

Fue íncreible conocer a activistas de la política de drogas, todos ellos con pérfiles únicos. Su trabajo a ayudado a crear un mercado de drogas mas justo y menos violento.

Nuestro trabajo en México también ha logrado proyectar el cambio en la legislación y la cultura, pero se vuelve díficil con pocas fuentes de financiamiento y recursos limitados.

Sin embargo, al llegar a México encuentro un panorama en el que los problemas de violencia derivados de la pobreza son latentes. Resultado de la sobrepoblación o la mal distribución de la riqueza, millones de mexicanos nos quedamos todos los días con hambre para que todos alcancen comida. Pero esto no se encuentra lejos de los barrios pobres de Baltimore o de los homicidios violentos que sufren en la únion americana.

El mercado de drogas ha dejado bastante de su suministro mexicano y a pasado a mercados negros de producción americana. La educación sobre drogas lleva un camino claro que habrá que trabajar siempre. La investigación sobre psicodélicos ha encontrado nuevas oportunidades, despues de casi medio siglo de infortunio.

¿Que impacto hemos logrado realmente con todo este trabajo? Es una pregunta a la que encuentro poco indicadores para responder. Me preocupa que la ya golpeada económia de México sufra la perdida de los ingresos del cannabis. Que si bien es probable que en EUA haya disminuido la violencia y los encarcelamientos, la situación en México no ha cambiado. Menos del 10% de la población mexicana han consumido drogas, estadística que choca con las altas cifras de farmacodependencia de los americanos. El problema en México no son las drogas, es la injusticia, la corrupción y la pobreza educativa y económica.

Sobre le viaje, enfrentamos la última tormenta de invierno. Esta casi logra cancelar nuestro vuelo, asesinó a una mujer mayor y logro algunos destrozos menores.

Baltimore es una ciudad asombrosa, que muestra rapidamente los resultados de la segregación social y el capitalismo voraz.

Puedes ver una reseña sobre mi experiencia de la conferencia aqui.


From march first to the fifth I celebrated my birthday at Baltimore, Maryland. My context was the annual SSDP conference, where hundreds of students of the United States gather to discuss drug policy, talk about their work and share their experience.

I profoundly thank Jake Agliata, Scott Cecil, Betty Aldworth, Stacia Cosner, Lauren Padgett, Elise Szabo, Vilmarie Fraguada y Tyler for organizing an amazing conference, for their hospitality and taking this movement so far againts the drug war.

It was incredible to meet drug policy activists with unique profiles. Their work has helped create a safer and less violent market.

Our work in Mexico has also achieved to impulse the change on lawmaking and culture, but it seems hard with so little sources of financing and limited resources.

Nonetheless, arriving to mexico I find a panorama on which violence problems, secondary to poverty are latent. As a result of overpopulation and bad wealth distribution, millions of mexicans are left everyday with hunger so that everybody gets to eat. But this isn’t far from poor neighborhoods of Baltimore or violent crimes all over the american union.

The drug market has left most of its mexican supply and has gone to black markets of american production. Drug education has a clear path that will always take a great amount of work. Investigation of psychedelics has found new opportunities after almost half a century of bad luck.

What results have we achived from this work? It’s a question that I find almost no indicator to answer with. I worry that the already beaten mexican economy will suffer the loss of the cannabis income. Even though that is probable that in USA violence and imprisonment. The situation in Mexico hasn’t changed at all. Less than 10% of people have ever taken a drug, statistics that contrast with the high numbers of pharmacodependency of American citizens. Mexico’s problems aren’t drugs, it’s unjustice, corruption and educative and economic poverty.

About the trip, we came upon a big winter storm. This one almost achieved to cancel our flight, killed an old lady and got to make some damage.

Baltimore is an amazing city, that easily shows the results of social segregation and hungry capitalism.

A comment about the conference is available here.